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Derechos Humanos – Derechos Culturales: el derecho a participar en la vida cultural

64. Saúl Sosnowski, director de programas internacionales y estudios latinoamericanos en la Universidad de Maryland, comenzó su intervención indicando que no existe una sola definición de la cultura. Dijo que el interés actual en los derechos culturales y en la diversidad por organizaciones como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo muestra los logros limitados de los programas económicos y sociales que no han incluido la cultura en su diseño y planificación. Además, planteó la pregunta sobre el marco temático de los derechos culturales y sus límites así como también las obligaciones integrales de todos los derechos.

65. El Dr. Sosnowski destacó que “para vivir en la sociedad hay que aceptar ciertos principios de coexistencia” que conlleva una dimensión ética a todas las normas de la interacción humana. Además, la serie de conflictos basada en la diferencia de creencias o etnicidad trae la cultura a un lugar central en los procesos de definición de la identidad.

66. Nevertheless, this displays further problems such as the rights of the individual and the collective in relation with each other, and of ethics as a basis of international legal agreements, considered as universal when not shared by everyone, as well as the sometimes contradictory position of human rights and protection of local cultures. “In terms of cultural policies we must question to which extent we can and must defend all that protected under ‘cultural diversity’ and what is the role that the State needs to play”.

67. When referring to the rights of the consumer, Dr Sosnowski stressed the need to define cultural consumption and therefore, what is meant by culture. He affirmed that a code of conduct of cultural consumer should exist to prevent, among other things, culture to become commercialised, and that the cultural demand should guarantee real options including access to regional cultures and cultural diversity. He underlined that respects grows from the fact that culture itself is a social construct that varies according to socio-political and economic conditions. The lack of ability to recognise the wide range of options leads easily to conflicts.

68. La globalización y los movimientos migratorios no sólo contribuyen a la unificación de muchos movimientos culturales, sino que también crean y transforman las prácticas culturales en nuevas formas que contribuyen a la riqueza de la diversidad. Los conductos imperialistas han cambiado y ya no están necesariamente vinculados a la intervención física; de la misma manera la dimensión cultural ha adquirido una importancia mayor. “Esto es, donde se debate la autonomía, la diversidad, el posible diálogo y el intercambio con otras culturas”. Los derechos culturales forman un vehículo esencial en el reconocimiento de la importancia de la cultura para el bienestar y la prosperidad económica.

69. El Dr. Sosnowski destacó que una precondición para hablar de derechos culturales es reconocer la validez de los derechos humanos. Cuando se toma esta validez como norma en la comunidad internacional y sus fundamentos basados en los acuerdos entre estados, una de las preguntas que se hace Sosnowski es ¿dónde se sitúan los límites de intervención en los casos de violación de derechos culturales? Destacó que la diversidad cultural y sus expresiones deberían ser respetadas siempre y cuando se respeten otras
expresiones culturales y libertades fundamentales.

70. Como conclusión, el Dr. Sosnowski, sugirió una lista de acciones concretas:

-La formulación de un código de conducta de derechos del consumidor cultural

-En relación con los medios de comunicación, el estado tiene la función de regular y facilitar el control para reducir monopolios que favorezcan las programaciones alternativas (especialmente en la televisión)

-Incluir la diversidad como parte de los programas culturales generales

-Incluir temas sobre la diversidad cultural en los programas culturales (aunque los programas no deberían ser exclusivamente sobre la diversidad
cultural)

-El material producido sobre los derechos culturales-hay que vincularlo explícitamente con los derechos humanos así como también a la cultura que fomenta la democracia.

-Se deberían incorporar los derechos culturales y la diversidad en los programas educativos.

-Hay que promover el conocimiento sobre la diversidad cultural de la población adulta tanto en las sociedades multiculturales como en las regiones y sociedades heterogéneas.

-Diseño de materiales educativos que promuevan el conocimiento de la diversidad cultural local (tanto en MERCOSUR como en otras regiones)

-Este conocimiento se debería vincular a la defensa de los derechos humanos, especialmente con las personas subyugadoras de la marginación y la pobreza- la lucha por la diversidad cultural debería no camuflar la desigualdad.

-Los derechos culturales y la diversidad deberían ofrecer protección a los pueblos indígenas así como a los inmigrantes.

-Hay que incorporar la diversidad cultural y los derechos culturales de manera formal en las políticas de estado.

Galería de imágenes:

Annamari Laaksonen, Tício Escobar & Alfons Martinell. Photo Marcelo Soubhia